Hablando con Clint Eastwood

Entrevista / Clint Eastwood

Entrevista / Clint Eastwood

 

La Pareja. “En la boda Dina omitió el voto de obediencia. Fue su elección. Nos casamos en Las Vegas y ella se encargó de todos los detalles”

“¿Cómo va todo por Madrid?”, la voz de Clint Eastwood, en su saludo, es apenas un susurro. Una súbita afonía suaviza la recia voz del icono americano que ha incorporado como nadie y durante cuatro décadas la mística de la apostura viril más lacónicamente carismática. Eastwood acude a París a recibir el César de Honor y a hablar, en contadas citas, de su película número 20 como director, Medianoche en el Jardín del Bien y el Mal. Junto a él, su segunda mujer, Dina Ruiz, una periodista de 32 años que hace uno le dio una hija, Morgan. Completa el cuadro viajero su suegra. Y es que este abuelo sesentón y reciente padre, no se resiste a separarse, como antaño, de su familia.

Pregunta.-Homenajean en París una carrera que comenzó en España, cuando rodó tres spaghetti-westerns con Sergio Leone hace tres décadas en Almería.
Respuesta.-Mis comienzos fueron, realmente, en Madrid, allí empezamos a rodar The Magnificent Stranger que luego fue Por un puñado de dólares. Tras unas primeras tomas, nos trasladamos, por unas carreteras estrechísimas, a un pueblo cerca de Segovia… Manzanilla… El Manzano…

P.-¿Navalmanzano?
R.-Exacto. Y luego nos fuimos a Almería por carretera, ¡porque no había entonces aeropuerto! Un viaje de 9 horas y media que parecía no tener final.

P.-Parecen recuerdos muy vívidos.
R.-(Risas) No resulta fácil olvidarlo. Almería era una ciudad pequeña e interesante. Bueno, supongo que habrá crecido mucho desde entonces.

P.-Mucho. ¿Sacó de allí el nombre castellano de su productora, Malpaso, que fundó hace 30 años?
R.-No, el nombre se lo di por una pequeña porción de tierra que poseía en California hasta hace muy poco, la vendí el año pasado. Se llamaba Malpaso Creek, porque había una pequeña laguna, que, parece ser, dificultaba transitar por allí. Y, como no soy supersticioso, le puse el nombre. También, había estado en un hotel de México, Malpaso, cerca de Cuernavaca. Les iba de maravilla, tampoco eran supersticiosos.

 

“He sido bendecido con la suerte. Básicamente, soy un tipo afortunado”

P.-Sigamos en territorio latino. Se ha casado con una mujer hispana.
R.-Sí, se apellida Ruiz, aunque no conozco bien la procedencia originaria de su padre. Ciertamente, es de una belleza morena muy latina. Pero, por parte de madre es irlandesa y de ella ha heredado todo su carácter.

P.-¿Es cierto que en su boda Dina omitió la palabra obediencia de los votos matrimoniales?
R.-Sí, fue su elección. Dina se encargó de toda la ceremonia en Las Vegas, hasta de los más pequeños detalles.

P.-¿Por ejemplo?
R.-Soy básicamente vegetariano y se ocupó de que una de las tartas nupciales fuera de zanahoria. (Risas)

P.-Compuso para ella la canción Doe Eyes y, en su nueva película, se ha atrevido a cantar Ac-cent-tchu-ate The Positive, que inmortalizó Bing Crosby. ¿Fue idea suya como productor y director contratarse?
R.-No, en absoluto. Fue idea del productor Matt Pierson. Primero dije que no, porque uno de mis principios personales reza: cada cual debe conocer sus limitaciones. Pero, una vez en el estudio con los demás artistas, se me ocurrió que podía intentarlo. Y resultó que me lo pasé de maravilla.

P.-¿Puede significar para usted una nueva carrera?
R.-No lo contemplo en absoluto.

P.-Su hija Alison no sólo canta también de maravilla, sino que es uno de los personajes principales de Medianoche en el Jardín del Bien y el Mal.
R.-Sí, pero antes de que me pregunte, le diré que acudió a las audiciones con todas las actrices que fueron convocadas. Y, su prueba fue la mejor. En la película, Alison ha hecho un buen trabajo. Tanto, que ahora va a ser Jean Harlow en Bombshell y será parte de una adaptación de El Misántropo. No creo que le haya perjudicado ser hija mía. Si mi padre hubiera sido presidente de la Paramount, no me hubiera costado tanto conseguirlo como me costó.

P.-¿Sus comienzos fueron muy duros?
R.-Al máximo. Por entonces, sólo buscaba pequeños trabajos decentes que me permitieran pagar la renta, y que me condujeran a un nuevo pequeño trabajo decente. Todavía imperaba el sistema de los estudios y me ficharon para una división de formación de jóvenes talentos de la Universal, donde me enseñaron de todo: montar a caballo, tirarme por ventanas, bailar, buenos modales… pero me echaron. Estaba casado, tenía un hijo y sobrevivimos un tiempo a base de unas sesiones fotográficas de mi mujer, Maggie.

 

Clint Eastwood

 

La hija. “Alison ha hecho un buen trabajo. Si mi padre hubiera sido presidente de la Paramount no me habría costado tanto conseguirlo como me costó”

P.-Pero su carrera se ha prolongado durante 40 años y 50 películas. ¿Sospechó que duraría tanto, con éxito y siempre con tanto prestigio?
R.-Ni por un minuto. El hecho de que haya ocurrido así lo achaco a que he sido bendecido con la suerte. Básicamente, soy un tipo afortunado por haberme podido desarrollar continuadamente en una profesión que me produce el mayor placer. Y durante mucho tiempo.

P.-¿Cuál ha sido el secreto?
R.-No hay secretos, ni fórmulas.

P.-¿Entonces?
R.-Sólo he sentido que no tenía que sentir miedo a asumir riesgos. Y nunca he dejado de hacer algo que me pareciera interesante, al margen de los resultados -unos buenos, otros, no tanto-. Y siempre me he dejado llevar por mis instintos.

P.-¿El instinto le condujo hasta Medianoche en el Jardín del Bien y el Mal?
R.-No, en este caso, fue por accidente.

P.-Nada grave, espero.
R.-(Risas) No me refiero a ese tipo de accidente. Me habían pasado el guión, que, en principio, no me interesó demasiado. Un torneo de golf me llevó a Georgia y unos amigos quisieron que conociera Savannah, la ciudad que consideran la joya de su corona regional. Allí, muchas de las personas que vivieron los hechos reales que la película narra comenzaron a contarme sus historias, cada cual a su manera. Y no todas las versiones sonaban iguales. Y recuperé mi interés.

P.-La película se basa en el crimen real que un refinado anticuario perpetró sobre su violento amante joven, en 1981. Es un ámbito infrecuente en sus películas.
R.-Ésa fue la razón de hacerla y en ello radicó la excitación del proyecto.

P.-Hay un crimen, una investigación detectivesca, un misterio, un proceso judicial, un romance y vudú en un cementerio. ¿Cómo definiría la película?
R.-Como un collage de todo ello. Cada elemento tiene su momento y espero que la audiencia pueda disfrutar de ellos y de sus pintorescos protagonistas.

P.-La película se basa en un crimen real y la próxima que dirigirá y protagonizará se titulará True Crime (Crimen real). ¿Será ficción, ésta vez?
R.-Del todo, se basa en un best-seller de Andrew Klavan, en el que se narran las últimas 26 horas de vida de un condenado a muerte y la carrera que entabla un periodista para salvarle, al encontrar súbitamente una sorprendente prueba que demostraría su inocencia.

P.-¿Es usted el periodista?
R.-Sí, pero uno con poco crédito. Digamos que ha cometido algunos errores en el pasado que le han restado credibilidad.

P.-¿Tales como?
R.-Ha cometido errores profesionales y caído en algunos malos hábitos: alcohol, mujeres…

P.-Disculpe, ¿considera a las mujeres un mal hábito?
R.-(Risas) Me refería a exceso de mujeres…

 

“Mis comienzos están en Madrid. Allí empezamos a rodar Por un puñado de dólares. Luego fuimos a Almería por carretera, un viaje de nueve horas”

P.-¿Se ha inspirado en algún periodista en particular?
R.-Me he inspirado en Norman Mailer.

P.-Mailer escribió de usted que se podía percibir a Clint Eastwood a través de su obra con la misma nitidez con que se percibía a Hemingway en Adiós a las armas.
R.-Conozco el comentario. Muy halagador.

P.-Su obra, imagen icónica (El Hombre Sin Nombre, Harry El Sucio) y carrera han sido heredadas por una nueva generación en varios países. ¿Por qué ha ocurrido?
R.-En lo que a mí respecta, no lo sé bien. En general, le respondo con la frase que he preparado para el discurso de aceptación del César: “El cine olvida el tiempo y atraviesa las fronteras”. Eso es todo.

P.-Hemos hablado de dos películas, la que estrena y la que prepara. ¿Cuánto tiempo le queda para la vida familiar?
R.-Más de lo que parece. Entre las dos va a transcurrir casi un año. Hasta ahora, el trabajo ha sido la fuerza motriz de mi vida, pero, mi familia está ocupando ese lugar. Puede que se trate tan sólo de una cuestión: estoy madurando.

P.-¿Le va a poder dedicar más tiempo a Morgan que a sus anteriores hijos?
R.-Según he ido cumpliendo años, me he sentido más interesado por los niños, porque ya no estaba luchando únicamente por una carrera. No se trata de que quiera reparar algunos errores que cometí en el pasado con mis hijos más mayores. Pero, para ella, estoy tratando de racionalizar mi tiempo más adecuadamente a las necesidades de mi nueva familia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s