Entrevista a Andi Baiz director de La Cara Oculta Por Sandra M. Rios U.

La Cara Oculta es la primera película colombiana que se estrena en cartelera en este 2012. Un film de género, el segundo del cineasta Andi Baiz, que se acercó a  los 90,000 espectadores durante su primer fin de semana. Una cifra alentadora después de la baja taquilla de otras películas nacionales también de corte comercial.

Con este resultado, se corrieron a ampliar las copias del film en el país, pasando de 77 a 88 , llegando a lugares donde difícilmente llegan los estrenos a tiempo. Detrás de eso está FOX Internacional, estudio que se unió al proyecto, garantizando una extensa distribución de la película, no solo en Colombia sino en otros países. En España, país con el que se co-produce esta historia, se vio con gran éxito y buen número de copias y ya logró ser vendida en 15  países más. El próximo 3 de Febrero se estará estrenando en Italia.

Después de la campaña de prensa y mercadeo de la película, en la que el cineasta se involucró directamente como jefe de campaña, nos sentamos a conversar con él con un poco más de calma para conocer detalles de su experiencia al trabajar con un gran estudio, de la adaptación de una historia con el mejor toque del cine de suspense y de esas características que comienzan  a evidenciarse en su cine.

  • Dada la baja taquilla que sufrieron varias películas colombianas el año pasado y sabiendo ya las cifras de asistencia (88,700 sillas) en el primer fin de semana, ¿cómo se siente?

Dentro de mi siempre quise que esta película superara a Satanás, sobre todo porque este nuevo film es para más grandes públicos; es más de género, no tiene la trasgresión que manejó Satanás y yo pensé mucho en el público a la hora de hacer La Cara Oculta. No lo pensé en el sentido de hacer concesiones con ellos, sino más bien pensé en ella como si yo fuera parte de ese público que quiere seguir una historia que los emocione. Entonces para mi es una satisfacción tremenda levantarme en la mañana del lunes y que me digan que justamente en el primer fin de semana la película superó a Satanás. Además, teniendo en cuenta también que la taquilla de películas nacionales ha estado tan regular en el último año.

  • Y en términos de cifras, ¿cuál era la proyección?

Nuestras expectativas como Dynamo (la productora colombiana), como jefe de campaña que soy yo de esta película y Cine Color (encargado de las copias) eran muy prudentes, digamos unos 45,000 espectadores, algo parecido a lo que logró la buena película El Páramo, film también de género como el de nosotros y con un buen nivel de producción.

  • Los realizadores del cine de autor poco se preocupan por cuánta gente va a ver sus películas. Por otra parte, los directores independientes saben como es el comportamiento en taquilla con el actual modelo de distribución, pero eso no los excluye de sentir tensión sobre todo aquí en Colombia donde una película nacional depende de los 3 días de su primer fin de semana. ¿Cómo le fué con ese tema?

Debo decir que yo si quiero hacer cine para mi. A mi me gusta psicoanalizarme, me gusta irme donde un psicólogo y hablar de mi. También pienso que el cine debe llegarle a un público, eso que no se malinterprete porque no me refiero a hacer concesiones, pero para mi es definitivo que el cine debe contar una historia y debe emocionar. Me gusta más el cine que emociona a aquel que intelectualiza. Ahora, soy de los que creo que para que exista una filmografía sana en Colombia, debe haber películas de corte intimista, de entretenimiento masivo y realistas. Debe haber de todo tipo y diversidad ¿Dónde entro yo? Yo quiero llegarle al público pero haciendo cine que primero, antes que nada, me emocione a mí y que no sea un cine local, que trascienda.

  • Usted ya ha dicho que la historia de La Cara Oculta llegó a sus manos y que fue modificada pero ¿qué exactamente le cambió, qué excluyó, qué adicionó?

La verdad fue mucho lo que cambié. Es difícil decirlo todo sin leer ambas versiones y darse cuenta por sí mismo de los cambios, pero a grandes rasgos se modificó para empezar el enfoque que era más hacia el mundo de las coincidencias donde el asar era muy importante en la historia. Había un astrólogo, y eso era básicamente lo que el escritor quería contar pero yo dije “no, para mi esta película va es sobre el tema de la posesión amorosa”, además yo por esa época estaba pasando por una tusa (desencanto amoroso) muy fuerte, así que todo eso que leí acerca del amor, los celos y la infidelidad, los tenía para mi en carne viva y pensé entonces que el bunker era una manifestación de esa posesión. Lo que hice después fue eliminar todos aquellos personajes que hacían de este guión una historia más fantasiosa, eliminé todo eso de las coincidencias y creé una fábula macabra, un micromundo.

La realidad es que la historia original era demasiado truculenta y todo el tiempo partía del hecho de engañar al espectador, sin partir de la verosimilitud de los personajes. Por eso comencé de cero y pensando más en los personajes. Además la adapté a Colombia. La original no ocurría acá, pero me pareció perfecto porque muchos nazis se fugaron a Suramérica y se asentaron en Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, y por supuesto, Colombia. El personaje de Adrián era un compositor; yo lo hice director de orquesta para hacerlo más visual, más bonito y crear ese contraste con la música entre el mundo civilizado -que representa la música clásica-, versus el mundo instintivo y animal que sucede en la habitación secreta.

  • ¿El tema del bunker fue suyo?

No, eso venía ya con el guión original y lo conservé, pero lo otro que cambié fue el tercer acto que era el que menos me gustaba porque de repente tenía mucha acción; prácticamente se convertía en otra película, un tanto disparatada. El personaje de Belén (Clara Lago) también sufrió muchos cambios. En la historia original ella era una modelo muy superficial  y yo quise hacerla más madura; que uno la quisiera más a manera de entender sus acciones en el film.

  • Cada parte de la película se nota muy cuidada, preparada. Lo mismo alcanza a notarse en Satanás. ¿Es de los directores que deja poco espacio para la improvisación?

Yo me preparo muchísimo, a mi la palabra improvisación en el cine me causa problemas. No creo que una película pueda improvisar. Ahora, hay cosas que uno estando en el set cambia y uno tiene que estar dispuesto a escuchar a cualquier persona del set y estar flexible al cambio, pero cuando yo llego y decido hacer un cambio es porque esa idea, de repente, es mucho mejor de lo que tenía, flexibilizando así un poco ese rigor que me gusta manejar. A mi me gusta trabajar muy en conjunto con el de sonido, el de fotografía, etc, pues me gusta todo muy preparado.

  • Siendo así, ¿no se le genera muchas dificultades por factores inmanejables en una producción como el clima, el tiempo de rodaje, etc.?

Con La Cara Oculta yo tuve problemas con el tiempo; hubiese querido tener más tiempo para rodar muchas escenas que me tocó recortar o que me tocó cambiar y hacer otra puesta en escena que no era precisamente la que yo quería,  pero tampoco implicó frustración para mi.

  • ¿Como en cuáles escenas le ocurrió?

Por ejemplo la escena entre la alemana y Belén donde se explica el tema del bunker. Yo esa escena quería hacerla en movimiento y que ellas conversaran mientras caminaban pero se estaba atardeciendo y me tocó correr y filmarla de forma más convencional.

(Escena de la que hace referencia el realizador)

  • La película tiene un giro brillante al narrar la historia dos veces, desde dos perspectivas, ¿cómo se le ocurre ese giro?

Eso hace parte de lo que se conservó de la historia original y eso fue lo que me atrajo tanto de la historia cuando la leí y me pareció fascinante, aunque a la vez representaba un desafío, pues al ser narrada dos veces, hablamos de un mediometraje que se repite y de esta forma el espacio para desarrollar los personajes es mucho menor, es más limitado.

  • La Cara Oculta tiene elementos evidentes del cine de Alfred Hitchock, ¿fue intencional?

Desde luego hay elementos muy Hitchcokianos con el tema de la música, la ducha, el agua. Hay una película que se asemeja a La Cara Oculta, te hablo de “Lo que la verdad esconde” (What Lies Beneath) de Robert Zemeckis, que siendo de corte sobrenatural (Hitchcock no abordó esta temática), si tiene muchos elementos de este maestro. No fue algo particularmente intencional pero he seguido la filmografía de este gran maestro y lo tengo aquí en mi mente y al hacer una película de suspenso pues estos referentes salen a flote.

  • ¿Cuáles son sus otros referentes en el cine?

Yo admiro mucho los directores de Hollywood de los 30s, 40s y 50s. Es el cine que más veo. Eran directores contratados por un estudio, que tenían continuidad; cada vez afianzaban su sello personal pero no eran conscientes de eso y no se creían artistas con “A” mayúscula. Ellos solo creían en el oficio y en esa pasión por entretener, y al mismo tiempo contar una historia. Era un cine donde la cámara no era protagonista.

  • Por eso no se hablaba por aquella época de forma tan marcada del cine independiente o comercial, sino simplemente de cine con una historia clara y robusta. Ha sido difícil lograr ese balance en el cine latinoamericano. El más exitoso en ese aspecto es Sebastián Cordero y usted con dos películas parece ir por ese mismo camino.

Es difícil con exactitud decir como lograrlo pero primero yo creo que tiene que ver un poco con el equipo que te rodeas y que aquel esté conectado con esa visión de que el cine es arte pero también tiene ahora una parte de comercio, y no significa que uno solo lo vea desde ese aspecto comercial, sino en el sentido de llegarle a la gente. Lo otro ya puede ser una cuestión orgánica, de instinto, de buscar historias que se conecten con uno y esa lucha por hacerlas luego realidad.

Aunque yo he escrito Satanás y La Cara Oculta, ambas tienen un origen externo a mi. Satanás es una adaptación y La Cara Oculta llegó a mis manos. Yo la re-escribí pero la idea original no es mía.

  • ¿Se trata entonces de tener buen olfato y pensar siempre en el público?

Bueno, en parte se trata de tener buen olfato pero me remonto de nuevo a los directores clásicos que ellos solo se dedicaban a hacer su oficio. Su arte estaba en la puesta en escena, en el trabajo con los actores y no necesariamente en la idea como tal, aunque yo creo que todo director tiene que meterle la mano al guión porque es donde puede imprimirle su sello personal, así sea un guión propio o una historia de otro. Se trata de buscar una buena historia que se conecte con el público.

  • Aparece en los créditos finales de la película un asesor de guión, ¿quién es y qué instrucciones le dio?

Es Javier Gardiazábal, un muy amigo mío y actor que participó en Satanás también (novio del personaje de Martina García). Él merece mucho los créditos en el tema porque conocía muy bien la historia y permanecía a mi lado para recordarme en cada momento cada aspecto del guión. Al ser actor, me ayudó mucho en el tema de escribir la historia partiendo desde el punto de vista de los personajes.

  • ¿Es casualidad o le gusta partir de historias de amor para mostrar la naturaleza humana?

Es un poco casualidad, pero algo querrá decir. A mi me parece que el amor mueve y destruye el mundo. El amor es una fuerza caótica y destructora por que es un sentimiento que excluye lo demás y eso lo hace destructor. Para mi este film trata más de la naturaleza humana pero el amor está ahí presente.

El búnker teóricamente estaba a un lado de la recámara principal y desde su interior podían verse la alcoba y el baño a través de unas ventanas, pero no a la inversa. Por esto era importante encontrar una estética en la cual fuera lógica la relación entre todos los espacios. Imágen y texto tomado de la fanpage de la película

  • Parece ser un director que le gusta el preciosismo. Se evidencia en ambas películas ese gusto por lo delicado, por la belleza y un alto sentido de la estética. Se nota con el casting, la fotografía, las locaciones, etc. ¿Da instrucciones en todo?

Es totalmente cierto y das en el punto. Yo soy una persona que ama la estética y amo la gente que ama la estética. Hay que tener un sentido de la estética muy alto y me gusta eso. Para mi es fundamental al punto que me considero un poco psicorígido, perfeccionista y obsesivo con el tema. Suelo ser controlador con esto. A mí por ejemplo me gustaría rodar en un estudio porque tendría el control de todo, de la composición y de cada elemento.

  • Yo siento que físicamente Martina García encaja dentro de ese parámetro de belleza y estética con el que quiere trabajar sus producciones, ¿es también por eso la escogencia de Clara Lago, quien hace un estupendo papel  en su película? A mi se me parece mucho a Martina.

Bueno, la elección fue de pronto pensando también en el gusto del personaje de Adrián (Quim Gutiérrez) para que no se fuera por algo muy opuesto, además porque en ambas hay una fragilidad que me gustaba. Tanto la de Belén como mujer que pasa por momentos muy difíciles y la de Martina que fuimos descubriéndola poco a poco como la antagonista. Ahora, sí creo que tienen un parecido pero tampoco creo que confundan, de hecho a Martina se le aclaró el pelo un poco para que no resultara tan parecida.

  • ¿En qué momento se incorpora Fox Internacional al proyecto y que tanta libertad tuvo?

La productora colombiana Dynamo, buscando unos socios, le pasa la historia a Fox Internacional y una de las personas de allá, una mujer, lee el guión en un avión y le fascina lo técnico, la universalidad de la historia, que era de pocos personajes y que se trataba de una película que se podía hacer sin grandes presupuestos. Posterior a eso, conocen a los de Dynamo, me conocen a mí y deciden meterse en el proyecto. Obviamente las cosas son antes y después de Fox porque yo ya no tengo la independencia de antes.

  • ¿Qué tantas cosas le impusieron?

Ellos me permitieron escoger el casting pero ellos tenían que autorizarlo. Me refiero al casting principal. Ellos veían los rushes (pietaje crudo, material sin editar) y si no les gustaba algo me lo decían inmediatamente y ahí entraba mi parte de defender lo que había hecho.

Básicamente te ponen contra la pared todo el tiempo, te cuestionan tu visión artística; ellos piensan siempre en la plata y en muchas cosas se equivocan;  sencillamente no tienen la razón y le toca a uno defender la visión hasta final. Hay otras cosas que si se deben aceptar porque tampoco se trata de ser tercos.

  • En este sentido, ¿qué tanto la película es suya o producto de la mano que le metió Fox como productora?

No, la película es mía totalmente. El corte final lo hizo Fox y yo estoy de acuerdo con el. Yo aprendí muchísimo con el corte que hizo el editor de Fox.

  • Es decir, lo que me dice es similar, por no decir igual, a lo que ocurre en Hollywood donde el director hace su parte y entrega para que el estudio termine el montaje.

Yo hice mi parte de dirección, edité la película con mi editor durante un mes y medio en España, que fue el mismo que trabajó en Satanás y le entregué a Los Ángeles un corte. No mi corte, porque faltaba mucho, pero si un corte bastante ya formado. Ellos lo que hicieron fue tomar eso que yo envié y se lo dieron a otro editor para que lo puliera.

Permanentemente me enviaban a mí el material para que yo lo revisara y entregara mis comentarios. Esa parte fue increíble para mí. Lo que yo aprendí en ese proceso, tengo que aceptarlo, fue mucho y ese editor en particular me abrió los ojos muchísimo.

  • ¿Qué cosas aprendió con él?

Por ejemplo, en cómo contar una historia. Todo el mundo cree que sabe editar, pero editar es un arte. El trabaja solo con el material que se tiene, pero él me enseñó a contar una historia de tal manera que sea la emoción la que la lleve y no la narrativa per se; la narrativa ya pasa a un segundo plano.

  • ¿Cree que esa es la clave del cine de Hollywood que nos falta trabajar acá?

Sí, esa es la conexión visceral con el espectador y a mi eso me fascinó. Me ayudó mucho para abrir los ojos y aprender. La Cara Oculta tiene mi estructura, mi corte pero él la pulió y le hizo unos ajustes geniales.

  • ¿Qué tan agotador fue la experiencia de trabajar con un estudio grande?

Fue agotador durante el rodaje porque todo el tiempo te están diciendo cosas y te ponen a dudar.

  • Alcanza uno a imaginar las presiones, así que le pregunto: ¿Volvería a trabajar con una productora de grandes ligas?

Si, ya tengo el bagaje. Además ten en cuenta que es una película mía en la que FOX se metió. No me sucedió que fuera FOX quien me contratara directamente a mí para dirigir una película que finalmente es de ellos, y ahí es donde radica la gran diferencia. En ese caso, pasaría como ocurre en la televisión y se limita uno mucho. Yo no hago el cine de esa forma. En últimas, era yo quien tenía “la carta ganadora” porque la película es mía.

  • Parece ser que le gusta incluir, por pequeño que sea, a amigos suyos en sus proyectos. Ya hablamos del asesor de guión y noté que aparecen en este film algunos otros actores que estuvieron en Satanás como Didier Van den Hoven, Martina Garcia y Marcela Mar.

Bueno en el caso de Didier se trata de un buen amigo mío, actor y ha tenido pequeñas apariciones en ambas películas. En cuanto a Martina y Marcela ha sido porque me parecen buenas actrices colombianas aunque inicialmente no estaban pensadas en mi película pues inicialmente esta historia la pensé con personajes más maduros. Fue FOX al entrar al proyecto que nos exigió un casting más joven.

  • Hablemos del trailer que ha sido criticado porque, según algunos, revela mucho o todo del film. Yo en lo particular lo he defendido porque, mostrando lo que enseña el trailer, es un distractor y para nada revela el detrás de la verdadera historia de La Cara Oculta.

Es bonito que lo menciones porque nadie conoce la verdadera estructura que tiene la película hasta que la ve y el trailer te muestra el bunker y lo que significa pero no sabes lo que ahí va a pasar.

  • No puedo dejar de preguntarle si le gusta alejarse de los temas de narcomisería y capos que gustan y que también agotan en el país

Yo no tengo problema con eso. A mi lo que me importa es que detrás exista una buena historia. Eso para mi es un cliché. Hay buenas películas nacionales que no tienen nada que ver esos temas y el público no ha ido a verlas, o al menos no en las proporciones esperadas. Cito comedias como Lecciones para un besoo La vida era en serio, para probar que si ha habido películas que se salen de esos esquemas.

  • Finalmente hablemos de ROA, su tercer film.

Es una película muy ambiciosa porque es de época y toca ambientar todo. Es una historia que tengo pensada desde hace tiempos y quiero hacer definitivamente. Yo quiero seguir haciendo cine en Colombia y demostrar que también podemos hacer una película muy nuestra. Siendo un film de época, sería la primera película en el país que tendría un nivel alto, con valores de producción buenos, con una historia que se conecte con el público.

En este momento estamos en que tenemos que terminar de financiarla. En cuanto al guión, estamos en el proceso de buscar los actores y locaciones para empezar el proyecto el otro mes. La idea es estrenarla en un año.

(ROA se basará en la novela “El Crimen del Siglo”, que entre realidad y ficción narra los hechos que condujeron a Juan Roa a asesinar a Jorge Eliécer Gaitán).

Fuente: http://www.cinevistablog.com/entrevista-a-andi-baiz-director-de-la-cara-oculta/

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