Terry Gilliam: Los filmes que han marcado su vida

No se trata de un listado donde Terry Gilliam enumera sus filmes preferidos, sino que habla de aquellas obras que definieron su personalidad, estilo y gusto, y lo impulsaron a ser un realizador cinematográfico. - ENFILME.COM
Durante una entrevista –realizada por Jessica Kiang, crítica de cine y periodista de la publicación Indiewire– en el marco de la edición 37 delFestival Internacional de Cine de Göteborg, que concluyó el pasado 3 de febrero, el realizador norteamericano, Terry Gilliam (Brazil, 1985; Twelve Monkeys, 1995), habló sobre aquellos filmes que influyeron personal o profesionalmente. No se trata de un listado donde Gilliam enumera sus filmes preferidos, sino de una serie de recuentos acerca de los filmes que marcan y definen la personalidad, estilo o gusto.

¿Cuál fue la primera película que recuerdas haber visto?

Blancanieves. Fantástico, Disney en sus días de gloria. El equipo de Disney era simplemente brillante. Y la música también. La música que se escribió para aquellos filmes, durante los primeros años de Disney, era increíble.

¿Qué película definió tu infancia?

Hmm, debo decir que fue El ladrón de Bagdad. Es el filme que más recuerdo, porque tenía pesadillas cuando era niño. La reina deBlancanieves me aterrorizaba, pero este filme era bastante bueno en ese aspecto.

¿Te acuerdas de la primera experiencia de ir al cine, en un sentido formativo?

Bueno, ¿te refieres al autocinema? No puedo recordar la película, y supongo que era lo contrario a una experiencia “formativa” porque me encantaban las películas y nos fuimos con otra pareja en su automóvil y yo les decía “¡Bájense! ¡Estoy tratando de ver la película aquí!”. Ese era mi problema a esa edad… En aquellos días, todavía creía en las películas. Ahora ya no. En fin, llévame a un autocinema en estos días.

Entonces ¿cuál ha sido tu mejor experiencia al momento de ir al cine?

Una de las mejores experiencias fue cuando vi One Eyed Jacks. La estaban proyectando en un terrible cine de la calle 42, y no tenía dinero. Así que me senté en un lugar horrible e incómodo, pero al final pude ver One Eyed Jacks dos veces porque eran aquellos tiempos cuando daban función doble.

Por así decirlo, ¿hay alguna ‘película de epifanía’ que se convirtió en una fuerte influencia de tu trabajo como cineasta?

No creo que sea tanto como una epifanía, pero está Paths of Glory. Fue en una matinée, un sábado en el Valle de San Fernando; los padres acostumbraban a “deshacerse” y “arrojar” a sus hijos en el cine. Yo tenía como 14 años, algo así, y ahí estaba esa película que es sobre la injusticia. Pasaron dos cosas: en primer lugar, apareció la tecnología, algo que siempre había pasado desapercibida para mi, los travellings y las tomas a través de las trincheras que, por supuesto, copie en Brazil. Nunca había percibido que existía una cámara antes de ese filme. Y la segunda cosa fue que se habla de la injusticia en la película, es decir, me di cuenta que en el cine se puede hablar de grandes temas, de ideas.

¿Cuál fue la película que te inspiró a dirigir, a convertirte en un director de cine?

Eso, lo que mencione anteriormente, y Los siete samuráis de Kurosawa, ya que era un filme sobre sólo cosas emocionantes. De pronto, ves la manera en que utiliza la cámara, una cámara lenta, las peleas de los samuráis entran al mundo de la cámara lenta. Él [Kurosawa] estaba jugando y experimentado con muchas técnicas que después todo el mundo copió y adoptó.

Pero ya sabes, uno que creció en el valle de San Fernando, allá, a un lado de las colinas, con amigos cuyos padres trabajaban en la industria del cine, quería entrar allí y hacer películas. No se trataba de dirigir. No me veo ni pienso en mí mismo como un director, en mi mente soy un cineasta, un realizador –hay una gran diferencia–. Un director traslada el guión que le dan a la pantalla, y yo sólo quiero plasmar todo lo que ocurre en mi cabeza. Si debo convertirme en cineasta para lograrlo, entonces haré ese trabajo. El gran problema es que me encuentro al borde de Hollywood, vi cómo muchos se abrieron paso ahí, pero yo dije: “No haré eso, es ridículo.” Yo siempre quiero controlar lo que yo hago, y no que alguien más me diga cómo hacerlo.

Y así como dibujante, necesitas papel, pluma, la mano y tener el control de lo que haces. Ahorré dinero suficiente cuando estaba trabajando en Nueva York y compré mi primera cámara Bolex y quería salir y filmar cualquier cosa durante el fin de semana. Pero no tenía una idea clara de que quería hacer. Veía a mucha gente, a tipos como Scorsese, que querían y anhelaban ser directores de cine, pero yo no era así.

¿Cuál es la película que todo el mundo odia, pero que tú amas?

¡Oh Dios! Bueno, tendría que ser One Eyed Jacks. He tenido discusiones y algunas peleas ocasionales con Mark Kermode cuando le digo que está en mis diez películas favoritas. Siempre me dice “¡Estás loco!”. Y le respondo, “No. Creo que es una gran película.” Es algo viciada, sí, pero aún así creo que es una gran obra. Pero muchas personas no la ven así. Tuvo muy malas críticas, y yo amo a esos personajes, me encanta la situación, toda la historia, y le perdonó todos los defectos que tiene.

Si una película logra capturarte en algún nivel, puedes perdonar toda la mierda que hay a su alrededor. Cuando estábamos trabajando en Twelve Monkeys, Dave Peeples, que también escribió Unforgiven, dijo: “Si tenemos tres buenas escenas, entonces tendremos una película extraordinaria. Olvídense de lo demás.”

¿Alguna película te ha maravillado con sólo tres grandes escenas?

Sí, Il Casanova de Fellini. Hay sólo tres momentos que hacen que la película valga la pena, y hay un montón de cosas en las que dices: “¡Fellini! ¿Qué estás haciendo?” Pero esos tres momentos la vuelven grandiosa, fácilmente puede marcarse como un favorito.

Platícanos sobre algún filme que hayas dejado a la mitad.

Había uno… pero parece que lo he bloqueado de mi mente. Lo único que recuerdo es que me levanté y me salí porque pensé: “Estoy perdiendo demasiado tiempo de mi vida”. Y… oh, ya recordé, es una película de Nic Roeg, con Gene Hackman y Theresa Russell. ¿Cómo se llamaba? Eureka. Pues me salí de eso.

En 2001 era parte del jurado en Cannes, y me quería salir de varias de las películas que tenía que ver, pero no podía. Había una de Godard [Elogio del amor], y me las arreglé para dormir buena parte del tiempo que duró la película. Eso equivale a salirme del cine y no verla. Cuando se enteraron, todo el mundo se horrorizó… Godard es, por supuesto, un dios, así que ¿cómo alguien se atrevía a hacer eso? Y yo decía “Sí, claro, tienen razón, pero la película es una mierda”. ¿Por qué la gente no puede decir eso y ya? Hizo películas brillantes, hizo grandes filmes, pero este no es uno de ellos, es sólo una mierda.

Por último, ¿hay alguna película que después de odiarla hayas cambiado de opinión y llegaste a amarla?

No. Para esas cosas no perdonó, prácticamente nunca cambio de opinión.

FUENTE

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