“Identidad y memoria latinoamericana en “Hombre Mirando al Sudeste” de Eliseo Subiela”:

Elíseo Subiela director argentino nacido en 1944, propone en su cine una mirada poética, literaria y surrealista en sus filmaciones. Él comienza su experiencia cinematográfica con cortos que son premiados en festivales, entre ellos, III Festival de Cine de Viña del Mar. Luego de estas incursiones primerizas, participa como ayudante en varias producciones, para luego de un par de años iniciarse en las producciones propias y entre ellas, a nuestro parecer, su obra maestra: “Hombre mirando al sudeste” (1987). Que puede ser leída como gran cine CF argentino, y al mismo tiempo, una lectura inteligente de nuestras identidades, siempre en riesgo de desaparecer o volverse foráneas.

Elíseo Subiela dota a su cine de estas incursiones filosóficas, donde el guión marca més que la imagen, donde el cuestionamiento del ser es la base de sus producciones. La identidad en su cine es bastante particular y critico, convirtiendo su cine en algo mas retórico, ya que no busca una verdad social nacional, mas bien una universal, no toca temas singulares, es mas abierto, dando pie a la participación global en su cine, creando nuevas construcciones y representaciones, fenómenos mas subjetivos que objetivos, donde la idea no es una trama con el clásico inicio, desarrollo, climax y final, mas bien es de un constante cuestionamiento filosófico del ser en sus formas espirituales y materiales y como estas se interrelacionan en estos tiempos, contribuyendo a la revisión constante de la memoria para hacerla encajar con nuestra identidad. El amor es su pilar de inicio y en menor parte la religiosidad y la muerte, pero siempre hilvanándolas creando estas preguntas y este entendimiento en sus subtextos, su relato va enfocado al completo entendimiento, ya que no busca que el espectador lea entre líneas, es concreto, practico, frontal. Este poeta del cine latinoamericano, logro pasar las fronteras sudamericanas y posicionarse en el cine europeo, siendo relacionado con Bresson, Bergman, Buñuel, Kurosawa, etc. El gran director ruso Tarkovski solía decir que en el cine hay dos tipos de directores, los que imitan al mundo en que viven y los que crean su propio mundo y que denominaba “los poetas del cine”. Si la identidad tiene sus políticas así también la memoria. El mundo occidental se ha acostumbrado por más de dos siglos a pensar que identidad es un objeto limitado en tiempo y espacio, algo con comienzos y finales claros, con su propia territorialidad. Hoy en día parece que todos claman el derecho a su propia identidad. Individuos, subgrupos y naciones, todos demandan identidad como si fuera necesaria para la vida en sí. La identidad ha tomado el estatus de un objeto sagrado, un “asunto primordial,” merecedor de luchar e incluso morir por él. Para aquellos que creen que no la tienen, la identidad parece ser escasa e incluso preciada. Por otro lado, la sociedad contemporánea requiere que juguemos muchos roles diferentes, que al menos uno de nosotros suframos “multifrenia,” una condición en la cual tenemos demasiadas personalidades conflictivas, demasiadas identidades, estos tipos de cuestionamiento a la construcciones personales es en parte a lo que se refiere los films de Subiela, cuando éste se refiere a las identidades nacionales como cualquier construcción histórica, posibles de ser construidas y reconstruidas; y que es nuestra responsabilidad codificarlas para descubrir las relaciones que las crean y las mantienen.

Hoy en día, la construcción natural de identidades se está volviendo evidente, particularmente en el mundo occidental, donde las viejas bases de las identidades nacionales están tornándose rápidamente indeterminadas por la globalización económica y la integración política transnacional. Para indagar más profundamente dentro de la historia de construcciones históricas similares, estamos aprendiendo más acerca de aquéllos que las disponen y de los intereses a los que sirven más que admirarlas y construirlas de forma pro-social, irónicamente, feroces batallas sobre identidad y memoria están estallando en el mismo momento en que psicólogos, antropólogos e historiadores y por supuesto cineastas están volviéndose bastante concientes de la naturaleza subjetiva de ambos. Estas luchas hacen todo más obvio, que las identidades y memorias son altamente selectivas, inscriptivo más que descriptivo, sirviendo intereses particulares y posiciones ideológicas. Así como memoria e identidad se apoyan la una a la otra, éstas también sustentan ciertas posiciones subjetivas, límites sociales, y por supuesto, el poder. Las memorias nos ayudan a comprender el mundo en que vivimos; y “el hacer memoria” está, como cualquier otro tipo de trabajo físico o mental, incrustado en una clase compleja, son relaciones de género y poder que determinan lo que es recordado (u olvidado), por quién, y para qué fin. La memoria en este director es mas popular que elitista por que se encuentra en la recuperación literaria y artística del cine latinoamericano, es aquí donde Subiela muestra su amor por Sudamérica, recogiendo de todo un poco de entre grandes artistas latinos, para emplearlo en sus creaciones y adaptarlo a sus guiones, no se preocupa de la historia como un hecho de construcción, si no como un producto capaz de transformarse y de reproducir relatos. En resumen, Subiela tiene una particular forma de obsesión con la identidad y la memoria, lo cual se puede documentar fácilmente con un simple repaso por su filmografía, en las cuales celebra, lamenta, critica la identidad y memoria colectiva de una forma poética de hacer cine, si bien el punto de inflexión puede ser muy variado, todos ellos vuelven su reflexión de una manera más o menos directa al tema subyacente de la identidad y la memoria en cercano pasado latinoamericano de revoluciones, dictaduras y literatura, con la necesidad de hacer cuentas con el pasado como el gran inconciente constructivo político latino, generando una seudo crisis de identidad y memoria que nos pone en el tapete ¿Olvidar o asumir nuestro pasado inmediato?.

Por: Jean Pierre Foschi

Fuente: http://www.puerto-de-escape.cl/2010/identidad-y-memoria-latinoamericana-en-%E2%80%9Chombre-mirando-al-sudeste%E2%80%9D-de-eliseo-subiela/

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