Thomas Vinterberg y el consejo que recibió de Ingmar Bergman

En una conversación con The Talkhouse: Filmmakers Talk Film, el cineasta danés, Thomas Vinterberg (cofundador del movimiento Dogma 95 al lado de Lars von Trier), habló sobre cómo su trayectoria ha afectado su vida personal y viceversa, cómo sus vivencias y experiencias han nutrido los filmes que ha realizado hasta la fecha. Vinterberg confesó lo complicado que fue alcanzar el elogio de la crítica y el público a muy temprana edad, cuando a los 29 años presentó su multipremiada obra Festen (1999), ganadora del Premio del Jurado en Cannes. Más que el bloqueo creativo, Vinterberg se mostró temeroso; su miedo al fracaso le impedía saber qué nuevo proyecto realizar, qué camino seguir. A pesar de haber solicitado los consejos de uno de los grandes directores de la historia del cine, Ingmar Bergman, el cineasta danés estuvo sumido en una espiral de miedo y fracasos, jurando que no volvería a hacer una película. Sin embargo, Vinterberg encontró en el teatro –una actividad que desconocía– el aliento necesario para seguir adelante y realizar un filme obscuro, trágico, lleno de desesperanza, pero profundamente honesto, Submarino (2010).

Lars von Trier y Thomas Vinterberg durante el rodaje de Dear Wendy (2004).

A continuación transcribimos las palabras de Vinterberg:

Después de hacer Festen [La celebración, 1998], sentí que había llegado a la última etapa de una manera específica de hacer cine a tal grado que no podría, en el futuro, llegar más lejos, y me resultaba patético repetir la misma fórmula. Así que tomé las reglas del Dogma 95 y las queme. Lo cual fue una estupidez. Me traicioné a mí mismo al ver mi próxima película como un juego formalista. Hubiera sido el enfoque correcto para alguien como Lars von Trier, pero yo no soy él. Yo soy otra persona. Diez años más tarde me di cuenta de que tenía que iniciar desde el interior, desde un lugar humano. Al darle la espalda a la pureza de la obra que se incrusta en Dogma –que es mucho lo que represento–, me dejaron en una situación muy vulnerable y confusa. Tuve que flotar y tratar de encontrar nuevos parámetros para mi trabajo.

Festen (1999), protagonizado por Ulrich Thomsen.

Los cinco años entre Festen y mi siguiente película, It’s All About Love [2003] (a la que considero, posiblemente, mi película más rica) fueron un momento muy difícil. Yo no conocía mi identidad artística en absoluto, y el éxito me ofreció una gran cantidad de tentaciones y oportunidades. No es tan maravilloso tener demasiadas oportunidades. Dogma era sobre limitarte a ti mismo, y eso, irónicamente, es liberador. Establecimos reglas que eran muy rectas, fuertes y concentradas. Pero después de Festen, las cosas se volvieron borrosas y desenfocadas, llenas de posibilidades y opciones que no sabía qué hacer. También estaba mi vanidad. Yo estaba acostumbrado a que la gente tuviera las manos arriba, así como en mi película de graduación [Last Round, multipremiado cortometraje]. De repente, ya no era eso. Fui rechazado de Cannes, y los números telefónicos de los actores  cambiaron. Fue muy doloroso y humillante.

Yo estaba teniendo problemas con mi guión de It’s All About Love, así que le llamé a Ingmar Bergman y terminamos hablando de todo pero el guión. Él me dijo: “Bueno, Festen es una obra maestra, por lo que… ¿qué vas a hacer ahora?”. En ese momento yo no había decidido si iba a hacer It’s All About Love, así que respondí: “Hmmm, no sé. Tal vez esto, tal vez aquello”.

Hubo una larga pausa, y luego él dijo: “Estás jodido”. Yo señalé: “Bueno, ¿cómo se puede saber?”. Él: “Mira, Tomas, siempre se tiene que decidir sobre la siguiente película, incluso antes de hacer la que estés haciendo ahorita”. No lo comprendí muy bien, así que le pregunté: “¿Por qué debe ser así?”.  Y me respondió: “Bueno, dos cosas pueden suceder. Una cosa es que fracases y te sientas asustado y humillado. Eso entrará a tu cabeza. En segundo lugar, y lo que es peor, tienes éxito, y entonces vas a querer más de lo mismo, vas a querer mantenerlo. Pero si tú decides cuál será tu siguiente película mientras estás editando tu filme actual, se convierte en una decisión indiferente, y es más corta, desde el corazón hacia la mano”.

It’s All About Love (2003), protagonizado por Joaquin Phoenix y Claire Danes.

La recepción negativa de It’s All About Love fue un shock para mí, y la respuesta a Dear Wendy era paralizante. Con mi próxima película, When a Man Comes Home, creo que tenía demasiado miedo, y también fui muy estratégico. La realización de cine tiene que empezar desde el corazón o los genitales, y sólo entonces puede ser inteligente. En ese momento yo estaba haciendo esas películas, yo estaba en una compañía recibiendo un sueldo mensual, y me estaba volviendo más y más temeroso al momento de hacer películas. Me quemé más y más, y cada vez menos gente veía mis películas.

Después de When a Man Comes Home me dije: “No más”. Entonces, mi matrimonio se vino abajo, dejé la empresa, mi situación económica se vino abajo. Mi carrera se vino abajo, hasta cierto punto. Pero de las cenizas de esa ruina, me encontré con el deseo de hacer películas de nuevo. Encontré mi camino de regreso a donde estoy, y lo que soy, haciendo Submarino, que es muy oscuro, muy puro, muy honesto. Era tan incorrupto, porque había perdido todo, y eso es un gran punto de partida.

Submarino (2010), protagonizado por Jakob Cedergren.

A partir de ese momento, tuve que ahorrar dinero. Un director de teatro, procedente de Viena, llegó y me dijo: “¿Quieres hacer teatro?”. Le dije: “No, no tengo ni idea. No sé cómo hacerlo”. Luego regresó por segunda vez y dijo: “¿Sabes lo que voy a pagar?”. Y cuando me dio la cifra, acepté. Después, él preguntó: “¿Por qué no probamos tu material dramático que has hecho para cine en el escenario”. Es un teatro fantástico, el Burgtheater, con algunos de los actores más increíbles. Lo primero que hice fue tratar de hacer una continuación de Festen, que siempre había estado en mi mente. Escribí The Funeral con Mogens Rukov, mi coguionista de Festen, y dirigí también. La puesta en escena recibió ovaciones de pie y estuvo en cartelera durante dos años. Durante la noche de apertura me juré que no volvería a hacer una película.

También hice The Commune, que era una improvisación en bruto con los actores del Burgtheater sobre los eventos de mi infancia, de mi divorcio, el divorcio de mi padre, los divorcios de los actores, era una historia sobre el dolor de las personas que sustituyen unos a otros. El público estaba riendo y llorando al mismo tiempo; inmediatamente me emocioné y pensé: “Tengo que hacer una película de esto”.

Para mí, una película viene de una chispa, el momento en que estoy conmovido por algo, cuando los personajes salen de la página y se vuelven reales y vulnerables. Quiero transmitir esas sensaciones en la pantalla. Estoy buscando esa vida interior cada vez. Leyendo el guión de Far From the Madding Crowd [2015], cuando Troy nada en el mar con la intención de suicidarse, había una grandeza en esa acción que me parecía muy conmovedora. Leer aquello me partió el corazón. Tal vez hay un paralelo entre ese tipo de imprudencia y el coraje poco suicida que se necesita para dar todo de sí mismo en una película. He buceado en el agua de la piscina de la realidad, y he hecho todo lo contrario, cuando me he caído sobre rocas duras.

Desde Submarino, he estado involucrado con la producción después de la producción, tanto en cine como en teatro. Far From the Madding Crowd ha salido al mundo, y ahora estoy en la postproducción de The Commune. Aunque esta película es muy personal, y tiene una fragilidad construido en mis vivencias, pero siento como que he estado en un lugar más seguro por un tiempo. Creo que tal vez es hora de retarme a mí mismo de nuevo, para ponerme en un lugar peligroso. No tengo ni idea de lo que voy a hacer después, pero tengo un tiempo antes de presentar The Commune, así que todavía puedo seguir el consejo de Bergman. Ahora mismo, estoy cansado, pero de una gran manera. Me siento satisfecho.

-Thomas Vinterberg, 2015.

Far From the Madding Crowd (2015), protagonizado por Carey Mulligan.

Les compartimos Thomas Vinterberg: About a scene by Ingmar Bergman, producido por Louisiana Channel, donde el cineasta danés habla de una escena de Fanny and Alexander, de Ingmar Bergman, que lo inspiró para realizar Festen:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s